Ritual para despertar la pasion                                
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   Ritual para despertar la pasión
No sólo sufrimos por amor cuando no somos correspondidos. A veces la persona en quien hemos depositado nuestros sentimientos no responde con la intensidad que necesitamos o esperamos. Esto suele generarnos una sensación de desasosiego que fluctúa entre la frustración y el desengaño.

Es común en estos casos que optemos por recurrir al diálogo adulto, exponiendo con sinceridad nuestras necesidades afectivas y emocionales más intimas. Pero no debe extrañarnos si, luego de abrir nuestro corazón al ser amado, no obtenemos la respuesta tan ansiada y la otra persona queda perpleja sin poder comprender qué nos está faltando.
 
Sucede que cada uno de nosotros tiene su forma peculiar de dar amor: apasionados unos, tibios o fríos otros…. Difícil es que nuestras necesidades afectivas coincidan. Sin embargo, y aún sabiendo esto, es probable que la relación corra el riesgo de terminar sin posibilidad de renacer. Podemos buscar auxilio en las más diversas disciplinas, podemos intentar las más descabelladas soluciones, pero cuando no obtenemos respuesta, es tiempo de recurrir a la magia.

Podemos tener dos motivaciones distintas para llevar a cabo este trabajo mágico: una es el deseo de obtener la pasión de una persona que no nos corresponde; la otra, el deseo de que la persona en cuestión nos ame con la intensidad digna de nuestro fuego interior.
A continuación sigue las instrucciones del  baño purificador y del ritual del fuego y posteriormente realiza las dos etapas del ritual para despertar la pasión.
 
Primera parte: baño purificador:
 
La función de este baño es obtener la purificación de cuerpo y alma para que, una vez que te libres de toda energía negativa, tengas la disposición que requiere el ritual del fuego propiamente dicho. Los pasos a seguir son:

1) Prepara una infusión con la suficiente cantidad de agua y agrégale unas pocas hojas de romero y laurel.

2) Una vez que haya hervido la preparación, quítala del fuego, cuélala y agrégale una cucharadita de miel. Mezcla bien y deja entibiar.

3) Toma una ducha ligera: sécate y rocía tu cuerpo con la infusión, ya tibia, de romero, laurel y miel. Mientras lo haces, repite: ¡Ondinas elementales de las aguas que reconfortan, otórguenme la fuerza, la grandeza, la juventud, la visión. Soberanas maravillosas, Ondinas regentes de los pueblos cuya sed calman, yo les demando purificación. Vosotras, elementales de las aguas, denme vuestra plenitud, a fin de obtener curación para mi cuerpo y mi alma y poder ver durante largo tiempo el sol en los ojos de mi amado (o amada).
 
Segunda parte: ritual del fuego
Una vez cumplida la primera parte, disponte a realizar el pequeño rito dirigido a los elementales del Fuego (las Salamandras). Este ritual se compone de dos etapas que no deben dejar de cumplirse: en la primera, se formula el pedido; en la segunda, se agradece. De todos modos, antes de empezar, es menester que tengas en cuenta las siguientes indicaciones:

1) Asegúrate de comenzar el ritual un viernes en que la Luna se encuentre en cuarto creciente.

2) Una vez realizada la invocación, no deberás bañarte hasta doce horas después
 
3) Al inicio del ritual, deberás encender tres velas blancas que arderán hasta que se consuman. En caso de que se apaguen por algún motivo, no las enciendas nuevamente: reemplázalas por otras y comienza de nuevo desde el principio. Este factor es generalmente indicador de resistencia energética.
 
Es muy importante que cumplas con ambas etapas del ritual del Fuego, especialmente la segunda, pues no realizarla podría incidir negativamente en tu futuro. Los elementales como las Salamandras atenderán gustosamente tu pedido, pero requerirán el agradecimiento adecuado a cambio.
 
Durante la primera etapa:
1) Retén en la memoria la siguiente plegaria: La pasión que siento por (insertar nombre de la persona) me hace llegar hasta ustedes Salamandras, guardianas del Fuego. Ordenen que esta persona sea para mí, que me desee como nunca ha deseado a nadie.
 
Permitan que mi amor llegue hasta él (o ella) dulcificando su rostro y encendiendo en sus ojos la luz de la pasión. Hagan que el fuego de él (o ella) hacia mí me consuma, que su deseo me queme. Yo invoco la ardiente fuerza del amor, el deseo y el ansia de unir nuestras vidas, ardiente fuerza que los dioses han creado y que ningún mal arrasa ni destruye. Que el Fuego de la pasión correspondida se eleve hasta ustedes, Salamandras, guardianes de los cuerpos consumidos en el holocausto del amor.
 
2) El motivo de memorizar la oración es que, mientras la repites, deberás tejer y destejer una trenza formada por tres cintas rojas de 50 centímetros de largo, por siete veces consecutivas. Reza la oración todas las veces que sea necesario hasta terminar de tejer.

3) Cuando hayas concluido, cierra la trenza con un nudo y declara: La fuerza de mi amor vence todas las resistencias.

4) Guarda la trenza en un lugar oculto y consérvela así por siempre.

5) Deberás realizar este procedimiento todos los viernes de Luna creciente, hasta que tu pedido se concrete.
 
En la segunda etapa, que se lleva a cabo una vez obtenido su deseo, deberás repetir el ritual durante un período de tres semanas más, a modo de agradecimiento. Y recuerda: no desesperes porque los resultados pueden presentarse luego de un tiempo. La paciencia y la buena disposición de ánimo que ofrezcas serán indispensables y te ayudarán mucho más de lo que te imaginas.